Construir la historia desde abajo implica no solo cuestionar las fuentes de conocimientos establecidas y los paradigmas que ellas señalan y hasta edifican, como las únicas posibles. También implica escuchar de manera muy atenta a los protagonistas de los hechos y a las narrativas que se van construyendo, muchas veces no ya desde el texto escrito sino desde la oralidad, la imagen, las formas narrativas experimentales, el habitar un espacio o incluso el cuerpo como espacio de resistencia.
Está claro que uno de los resultados más extraordinarios de todo este proceso es una experiencia del tiempo diferente, más enfocada en la urgencia y en la improvisación que en la confirmación de patrones a largo plazo o la proyección utópica. El presente (muchas veces en la figura de lo efímero), con sus altibajos y también con lo incierto que resulta, se erige de repente en el espacio a ser conquistado y en la única garantía de un futuro de libertad inmediata; el presente como refugio.
Para toda disciplina humanística que necesite construir archivos o que indague en la memoria y sus formas de generación, resulta increíblemente desafiante la pregunta de cómo se construye un archivo desde el presente, que reúna y preserve formas de expresión y de defensa que tal vez están destinadas a perderse o que nacieron en medio de la confrontación y el peligro. Cómo mirar estas expresiones, cómo analizarlas, según qué criterios ordenarlas, pero, sobre todo, qué preguntas hacerles para que nos sirvan para el futuro, resulta el objetivo principal de este proyecto.
El presente trabajo nombra y organiza algunas de esas formas de experimentar y comunicar la historia de Cuba en un periodo reciente de cinco a siete años. En ese sentido es un retrato de una comunidad intelectual, creativa, pero también emocional. Y también es el retrato de una comunidad en peligro y de una comunidad que ha encontrado formas propias y disruptivas de resistir y de defenderse de ese peligro. Son formas culturales fundamentalmente, pero en un contexto tan polarizado como el cubano y tan asimétrico, también son formas políticas. Quizás las formas de lucha más políticas de todas, justamente por no parecerlo.
Nuestra intención es sobre todo reflexiva y de provocación. Lo que traemos es una propuesta metodológica, más que ideas terminadas o tesis que demostrar. Traemos, concretamente, una lista de temas, unas preguntas construidas a partir de unas ideas base y una bibliografía que pone a disposición de todos los interesados la información que tenemos sobre estos temas y lo que falta por pensar y contar. Le hemos dado la forma de un Syllabus, como los que estamos acostumbrados a tener en nuestras asignaturas, con la intención de remarcar el carácter didáctico de nuestra reflexión, no tanto el criterio de autoridad de la figura del profesor o investigador. En todo caso, la exposición en forma de Syllabus de nuestras ideas, busca la democratización de estas prácticas y hábitos a la hora de organizar el conocimiento.
Algo que seguramente notarán de inmediato es que gran parte de esta bibliografía está compuesta por videos en vivo o por videos descargados que originalmente fueron videos en vivo y que funcionan como testimonios de determinada situación o reacción de sus protagonistas. Estos videos en vivo, o directas, para llamarlos con término cubano, expresan inmejorablemente cómo pequeños sucesos que luego la Historia con mayúscula canoniza e interpreta pueden ser seguidos y comprendidos desde estos “descartables”, estas cápsulas de realidad donde el presente se exhibe en toda su vitalidad y en toda su vulnerabilidad.
También notarán la abundancia de formas creativas de movilización del conocimiento: curadurías, obras de arte visual, música, poesía, diarios… Todas estas formas tienen el denominador común de la experimentación y de abrir de manera automática un espacio de autonomía en torno suyo. De alguna manera están imbuidas de un tipo de urgencia que no parte del peligro, pero sí de una necesidad imperiosa de encontrarle sentido al pasado y de memorizarlo, pero no desde la repetición vacía sino desde su performatividad. Performar la memoria en medio de una comunidad viva, parece ser el cometido de todas estas obras y espacios creativos.